
La República de las Maldivas es un país insular situado en el océano Índico, al sur de Asia. Abarca un territorio de aproximadamente 90.000 km2, lo que es uno de los países más dispersos en el mundo en términos geográficos.
Este país cuenta con 1.196 islas coralinas, de las cuales 203 están habitadas, todas agrupadas en una doble cadena de 26 atolones naturales. Estos son organizados en 20 administraciones de atolones y su capital, Malé, la ciudad más densamente poblada del mundo.
Los atolones están compuestos por arrecifes de coral vivos y barras, situadas en la cima de una cadena submarina de 960 km que surge abruptamente de las profundidades del océano Índico.
Las Maldivas es uno de los menores países asiáticos, tanto en términos de población como de extensión, y mantiene el récord de ser el país más plano en el mundo, con una altitud máxima de sólo 2 metros en la isla Vilingili, en el atolón Addu.
Las Maldivas posee un clima tropical, con una temperatura casi constante a lo largo del año. Muy raras veces la temperatura desciende por debajo de 25 °C.
El clima de Maldivas está determinado por dos períodos importantes: la estación "seca" de invierno, de noviembre a marzo, que es la época más fresca; y la estación húmeda de verano, de mayo a noviembre, que se caracteriza por vientos más violentos y mayor precipitación. En los períodos intermedios, mediados de abril y fines de noviembre, las condiciones meteorológicas son muy benignas y las aguas poseen su máxima claridad.
El archipiélago de las Maldivas es la principal fuente de atracción para muchos turistas en todo el mundo. El turismo es la principal industria económica en las Maldivas, ya que juega un papel importante en la obtención de ingresos y la generación de empleo en el sector terciario del país.
El éxito del país con el turismo, junto a su modelo de gestión, se debe a la riqueza cromática de sus aguas y por la abundancia de su vida subacuática, como lo demuestra uno de los primeros destinos para buceadores del mundo. Por sus características tropicales y el valor añadido de sus complejos hoteleros, se ha convertido en un destino muy apreciado por el turismo de lujo.
Las Maldivas tiene un sistema jurídico estable y transparente. Una ley de inversión extranjera garantiza la seguridad de las inversiones extranjeras y nacionales.
Además, las Maldivas es socialmente cohesionada, con una población homogénea que comparte una cultura, religión e idioma. Una nueva Constitución, que consagra la separación de poderes entre el ejecutivo, legislativo y judicial, es una prueba de la estatura del país como una nación moderna y progresista.
El enorme potencial de recursos naturales marinos y la fuerza de trabajo joven, enérgico y dinámico son fuertes incentivos para invertir en las Maldivas. El número de empresas extranjeras que invierten en las Maldivas está en aumento desde los últimos años y el gobierno tiene como objetivo atraer más inversión extranjera.
Con el fin de atraer más inversiones, el gobierno de las Maldivas está estableciendo zonas económicas especiales y otras zonas industriales con paquetes de incentivos especiales y arrendamiento a largo plazo de la tierra.






































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